La Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta del Canal de Panamá felicita a los trabajadores de Cargo Carriers Swaziland por su victoria sindical, pero denuncia la situación en Panamá

La Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta del Canal de Panamá expresa sus más sinceras felicitaciones a la Asociación STAWU (Sindicato de Trabajadores de Cargo Carriers Swaziland) por haber alcanzado un importante acuerdo de negociación colectiva, asegurando un aumento salarial del 5,8% para sus miembros, a partir del 1 de abril de 2025. Además, los trabajadores recibirán un incremento en sus asignaciones y ocho meses de pago retroactivo, lo que representa un verdadero avance para los derechos laborales en el sector del transporte.

Este logro es una victoria contundente que demuestra el poder de la negociación colectiva, el cual no solo mejora las condiciones económicas de los trabajadores, sino que también impulsa su bienestar y productividad. Es un claro ejemplo de cómo un sindicato puede hacer frente a la adversidad y obtener resultados positivos que beneficien a los trabajadores y sus familias.

Sin embargo, la realidad en Panamá es otra

Mientras celebramos esta victoria internacional, la Unión de Capitanes de Panamá no puede dejar de denunciar la situación que enfrentan los trabajadores en nuestro país. En Panamá, estamos viendo cómo la Administración del Canal de Panamá (ACP) y su Junta Directiva, encabezada por @jricazac, están adoptando medidas intransigentes que amenazan los derechos laborales de miles de trabajadores.

El bloqueo del derecho a la negociación colectiva por parte de la ACP está afectando a cientos de familias panameñas, que enfrentan no solo la falta de mejoras salariales, sino también una serie de desmejoras que ponen en peligro su estabilidad económica y bienestar. Este comportamiento no solo va en contra de los principios fundamentales de justicia social, sino que también socava la productividad y el desarrollo del sector, que depende del esfuerzo y compromiso de su fuerza laboral.

La falta de apertura al diálogo y la negociación con los trabajadores no solo es injusta, sino que también tiene un impacto negativo en el desarrollo de un Panamá más justo y próspero para todos. En lugar de reconocer y valorar a la fuerza laboral, la administración de la ACP parece más interesada en imponer condiciones que perjudiquen a los trabajadores y sus familias.

No permitiremos que las injusticias continúen. Seguiremos luchando por el bienestar de nuestras familias y por el derecho a una negociación colectiva que refleje el verdadero valor del trabajo.